BASADO EN EL ARTÍCULO PUBLICADO EN EL DIARIO FINANCIERO, EL LUNES 27 DE ABRIL DEL 2020 POR MAGDALENA ARCE.

Proyecciones del mercado inmobiliario tras COVID-19: El escenario más probable de ventas sería a partir de octubre del 2020

27 abril, 2020

Tras un análisis del estado del mercado inmobiliario en Chile usando nuestra plataforma INCOIN, hemos generado el siguiente informe en el cual presentamos tres escenario probables de recuperación de las ventas de viviendas nuevas a partir del repunte económico: el primero a partir de julio 2020; el segundo a partir de octubre 2020; y finalmente un escenario de recuperación a partir de enero 2021.

Con  base en nuestro análisis de crisis anteriores, la experiencia internacional y evolución de la pandemia en el mundo, nuestra conclusión es que el escenario más probable de recuperación de ventas sería a partir de octubre 2020, recuperando los volúmenes de venta observados en el 3T 2019 a partir de la segunda mitad de 2021.

De acuerdo a INCOIN, en un escenario de reactivación económica desde octubre, el mercado alcanzaría un nivel de recuperación del 51% en 21 meses.

En este marco, anticipa que se incrementarían las unidades en entrega inmediata en un contexto de menor poder adquisitivo de los compradores, debido al riesgo latente en el mercado laboral, para el cual prevé un alza en la tasa de desempleo a 14% hacia fines de este año. En este contexto, puntualiza que si la autoridad aplica la medida de excepción de IVA  a la construcción el peak de ventas se podría adelantar al último trimestre del 2021.

En el mejor escenario, la consultora estima que si el comienzo de la recuperación económica parte a contar del segundo trimestre de este año (asumiendo que la tasa de desempleo bordee el 10%), la industria estaría en condiciones de empezar a retomar un ritmo del ventas similar al que existía antes de la emergencia sanitaria a contar del segundo trimestre del 2021, lo cual equivale a una recuperación del 76% en 12 meses.

Este pronóstico se fundamenta, principalmente, en la expectativa de aquellas personas que postergaron su decisión de comprar, la retomen en la medida que exista una normalización de las tasas de interés y mejores perspectivas en el mercado.

En este caso, indica que una eliminación del IVA a la venta generaría una estabilización anticipada de los volúmenes de operaciones con un adelantamiento activo en la compra de viviendas nuevas hacia fines del 2021.

Por último, plantea que en un escenario intermedio de recuperación económica a contar de octubre, el mercado retomaría su actividad regular en torno a las 10.200 unidades vendidas en la región metropolitana a mediados del 2022, equivalente a una recuperación del 51% en 21 meses. Esto se explica, principalmente, por una menor presencia de STOCK dada la merma en el ingreso de proyectos de este año, la recuperación más lenta del empleo y una baja paulatina en las tasas de interés. A diferencia de los 2 supuestos anteriores, para este escenario no anticipa un peak de reactivación notorio dada la mayor profundidad en la pérdida de empleos.

El director de Consultoría de Tinsa y desarrollador de la plataforma Analytics INCOIN, Fabián García, explica que la crisis subprime es la que resulta más comparable a la emergencia actual, “dado que también fue de carácter global y generó un amplio encadenamiento del motor productivo; el comportamiento de la variación del PIB en este periodo es muy relevante para el análisis, siendo el factor más importante detectado para la reacción del mercado inmobiliario (Ya sea positivo o negativo)”.

García explica que un punto clave en la recuperación del mercado inmobiliario, además de regular la convivencia con el virus, será la confianza que de los consumidores tras la crisis.

La compra de un bien raíz, que trae consigo un endeudamiento a largo plazo es muy sensible a las expectativas económicas futuras y no tanto a las actuales. Es decir, que si la economía hoy está mal, pero los proyectos son positivos, el mercado inmobiliario tiende a resentirse mucho menos que la economía, y viceversa. De esta forma, la confianza de los consumidores POST crisis tiende a generar un contraste muy grandes frente a los momentos anteriores de baja actividad económica”, señala.