El mercado inmobiliario comienza a adaptarse a la Calificación Energética de Viviendas (CEV) del Minvu, obligatoria para proyectos nuevos ingresados desde octubre. Aunque su penetración aún es baja, Tinsa by Accumin proyecta un crecimiento acelerado a medida que se incorporen nuevos desarrollos.
Según datos de la consultora, hasta fines de octubre solo el 3 % de los proyectos de la Región Metropolitana cuenta con CEV, equivalente a 1.398 unidades, mientras que en regiones la cifra alcanza apenas el 1 %, con 241 unidades. Para Paola Figueroa, directora de Inteligencia de Mercado de Tinsa by Accumin, este escenario cambiará en el corto plazo, pese a los mayores costos y la presión regulatoria para los desarrolladores.
Figueroa destaca que las inmobiliarias buscarán adelantarse mediante la precalificación energética para mejorar su competitividad y aspirar a una mejor etiqueta en la certificación final obligatoria. Esto permitiría ofrecer proyectos más eficientes y sostenibles desde las primeras etapas de venta.
Desde Tinsa by Accumin prevén que en cinco a seis años la CEV será un estándar del mercado, más que un elemento diferenciador, lo que podría modificar los beneficios actuales asociados a los créditos hipotecarios verdes y sus condiciones preferenciales.
Medio: El Mercurio
Sección: Propiedades
Título: Mercado empieza a reaccionar a la obligatoriedad de la CEV