La etiqueta de eficiencia energética es un indicador que muestra el consumo de energía de una vivienda. Su propósito es entregar información que ayuda a proyectar gastos en calefacción, iluminación y agua caliente, y a comparar distintas construcciones.
De acuerdo con datos del Balance Nacional de Energía, el consumo final durante 2023 alcanzó las 326.969 tera calorías, con la electricidad representando un 22,9 % del total.
Esto hace relevante que los compradores consideren el gasto energético al evaluar viviendas nuevas. La etiqueta ayuda a proyectar los costos de los servicios y a comparar el desempeño energético de cada construcción.
Características de la etiqueta de eficiencia energética
Se aplica a nuevas construcciones y evalúa distintos factores:
- Demanda de calefacción: indica cuánta energía se necesita para mantener temperaturas confortables.
- Demanda de iluminación: refleja el consumo de energía destinado a iluminación natural y artificial.
- Consumo de agua caliente: proyecta el gasto energético asociado al uso de agua sanitaria.
- Enfriamiento: evalúa sistemas de climatización, si la vivienda los incorpora.
- Escala de letras y colores: de A+ a G, donde A+ representa menor consumo y G mayor gasto energético.
La etiqueta aparece en la publicidad de las viviendas y en la documentación de recepción municipal, entregando información verídica sobre el desempeño energético de la construcción.

Cómo interpretar la calificación de eficiencia energética
Para interpretar correctamente la CEV, es importante considerar que esta calificación evalúa la vivienda completa, no solo un sistema o electrodoméstico.
El impacto de la letra de las viviendas nuevas se define según la orientación del edificio, el tipo de ventanas, el aislamiento térmico y los sistemas de calefacción.
Cada letra de la escala representa un nivel de consumo diferente:
- A+ o A: la vivienda requiere poca energía para mantener temperaturas confortables, iluminar los espacios y calentar agua, lo que se traduce en menores costos mensuales de servicios.
- B y C: representan un consumo moderado, donde los gastos son controlables pero pueden aumentar en temporadas de mayor demanda energética.
- D a G: las viviendas con estas letras presentan un consumo alto, generando gastos más altos en electricidad y calefacción.

Marco legal de la CEV en el sector inmobiliario
La ley sobre eficiencia energética (ley N° 21.305) regula su aplicación y define los requisitos para nuevas construcciones:
- Alcance: aplica a viviendas nuevas y otras edificaciones.
- Validez: la calificación tiene una vigencia de 10 años, salvo modificaciones que afecten el desempeño energético.
- Obligaciones: los proyectos deben informar la eficiencia energética en publicidad y entregar la calificación final al momento de la recepción municipal.
- Escala: de A+ (más eficiente) a G (menos eficiente), evaluando calefacción, iluminación, agua caliente y enfriamiento.
Dicho esto, el mercado ya comenzó a reaccionar ante la obligatoriedad de la CEV. Hoy en día los compradores revisan la letra de la vivienda antes de decidir, porque una letra más alta representa menor gasto en servicios.
Además, el Ministerio de Energía reconoce a las empresas que implementan medidas de eficiencia mediante el Sello EE, con categorías Gold, Silver y Bronze, premiando a quienes demuestran un compromiso activo en reducir el consumo energético en sus operaciones.

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