Las normas internacionales IFRS (International Financial Reporting Standards), conocidas en Chile como NIIF, son estándares contables emitidos por el International Accounting Standards Board (IASB).
Establecen reglas comunes para que una empresa en Chile pueda compararse con otra en cualquier mercado que haya adoptado este marco. Básicamente definen cómo reconocer, medir, presentar y revelar información financiera en los estados financieros.
Cuando hablamos de IFRS en contabilidad, nos referimos al conjunto de criterios que estructuran el estado de situación financiera, el estado de resultados, el flujo de efectivo y las notas explicativas bajo un modelo internacional.
Marco legal de las normas internacionales IFRS en Chile
El marco legal de las IFRS lo define la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), ex Superintendencia de Valores y Seguros.
Este organismo exigió que las empresas inscritas en el Registro de Valores adoptaran las normas para la preparación y presentación de sus estados financieros.
La adopción comenzó formalmente el 1 de enero de 2009 para entidades fiscalizadas por la CMF y desde 2013, las pymes aplican la versión simplificada, conocida como NIIF para Pymes.
Desde entonces, las empresas reguladas deben reportar bajo IFRS y declarar expresamente su cumplimiento en los estados financieros.

¿Qué empresas deben aplicar IFRS?
La obligación aplica, principalmente, a:
- Sociedades anónimas abiertas.
- Bancos e instituciones financieras.
- Compañías de seguros.
- Administradoras de fondos de pensiones.
- Filiales de empresas extranjeras.
- Pymes bajo NIIF.
En todos estos casos, la autoridad exige cumplir con los requisitos de IFRS definidos por la normativa vigente y las instrucciones de la CMF.
Si tu empresa participa en mercados regulados, busca financiamiento estructurado o evalúa una apertura bursátil, este estándar pasa a ser parte de tu estructura financiera.
¿Qué exigen las IFRS en la práctica?
Las NIIF regulan cuatro ámbitos: reconocimiento, medición, presentación e información a revelar.
Por ejemplo, la NIC 1 exige presentar:
- Estado de situación financiera.
- Estado de resultados y otros resultados integrales.
- Estado de cambios en el patrimonio.
- Estado de flujos de efectivo.
- Notas con políticas contables y revelaciones relevantes.
Además, la adopción de IFRS eliminó la corrección monetaria financiera tradicional en los estados financieros, lo que modificó la forma en que se reflejan ciertos activos y pasivos. A nivel tributario, subsisten reglas propias que la empresa debe controlar en paralelo.
En sectores intensivos en activos —como inmobiliario, agrícola, forestal o energético— la medición a valor razonable puede alterar resultados y patrimonio.
Es en este punto que las tasaciones IFRS cobran relevancia, dado que la norma exige respaldar valores con criterios técnicos consistentes.

Impacto en la gestión financiera y en la valorización
La aplicación de NIIF trasciende el área contable. Incide en covenants bancarios, en indicadores financieros y en procesos de due diligence.
Por ejemplo, en procesos de adquisiciones, evaluaciones de deterioro de activos o reorganizaciones societarias, la empresa debe medir y revelar información bajo los criterios definidos por la norma.
En ese contexto, este tipo de tasaciones para empresas aporta una base técnica a las cifras que se presentan en los estados financieros.
El IASB o también llamado Consejo de Normas Internacionales de Contabilidad incorporó estándares de sostenibilidad (NIIF S1 y S2), que integran riesgos climáticos y financieros en la reportabilidad corporativa. Esto amplía el alcance del análisis hacia variables estratégicas.
¿Qué pasa si no cumples con las normas internacionales IFRS?
Si tu empresa está obligada y no aplica correctamente las NIIF, podrías enfrentarte a:
- Observaciones y sanciones de la CMF.
- Estados financieros objetados por auditores.
- Restricciones de financiamiento.
- Responsabilidad del administrador por información que no refleja la situación económica real.
- Ajustes contables y posibles efectos tributarios.
Presentar tu información bajo estándares reconocidos influye directamente en la confianza del mercado.

¿Por qué revisar hoy si cumples con las normas internacionales IFRS?
Porque estructuran la forma en que el mercado interpreta tu desempeño financiero. En nuestro país su aplicación tiene respaldo normativo y supervisión activa.
Si lideras un área financiera, participas en el directorio o gestionas activos relevantes, vale la pena revisar tu nivel de cumplimiento, actualizar políticas contables y evaluar el impacto en procesos de valorización.
Hablar el mismo lenguaje financiero que el mercado es parte de la estrategia de crecimiento y de la relación con inversionistas y entidades financieras.
Por eso, en Tinsa by Accumin apoyamos a empresas que necesitan una evaluación bajo NIIF, especialmente cuando la normativa exige un valor razonable o análisis especializado.
¡Contáctanos y conversemos antes de tu próximo cierre contable!